viernes, 11 de octubre de 2019

1º ESO. TEMARIO CURSO 19-20


1º ESO. TEMARIO DE LA PRIMERA EVALUACIÓN. CURSO 19-20

TEMA 1: LA COMUNICACIÓN

1.      La comunicación. (9) Concepto
       Distintos sistemas de comunicación. El lenguaje: principal instrumento de            comunicación humana
2.      Elementos que intervienen en la comunicación. (9)
3.      Comunicación verbal: oral y escrita. Comunicación no verbal. (10 y 11)
4.      El lenguaje y las lenguas. Concepto de lengua. (14)
5.      Lenguas en contacto: bilingüismo, diglosia (14)
6.      Lenguas de España. (15). El español en el mundo.
7.      Lenguas y dialectos (18)
8.      Formación de la lenguas y dialectos históricos de España. Los dialectos históricos de España: astur-leonés (bable o asturiano), navarro-aragonés (fabla o aragonés) (18). Zonas dialectales del español. Dialectos del español o castellano en España: el español septentrional, el español meridional (dialectos: andaluz, canario, extremeño, murciano)
9.      Dialectos y hablas (19).
10.  Niveles de uso de la lengua y registros (19). Variedades diacrónicas, diatópicas (dialectos, habals), diastráticas (niveles: culto, estándar, coloquial, vulgar), diafásicas (registro formales e informales)
11.  Diversidad de las lenguas del mundo. Familia lingüística del indoeuropeo: sus      ramas y lenguas principales (románica, germánica, eslava, céltica, báltica...)         (Actividades p. 16)

OTROS CONCEPTOS: lengua románica o romance - lengua prerromana - sefardí o sefardita - caló - jerga - habla sincrética

UNIDAD 2: EL SIGNO LINGÜÍSTICO: LA PALABRA

1.      El signo. (29) Concepto general
2.      Constituyentes del signo: significante y significado.
3.      Tipos de signos:
       a) Según el sentido por el que se perciben (visuales, auditivos...)
       b) Según la relación existente entre significado y significante: iconos - indicios -               símbolos
4.      El signo lingüístico. La palabra (34)
5.      Estructura de la palabra. Unidades mínimas en la palabra:
A)     sin significado (oral: fonemas; escrita: grafías)
B)     con significado (monemas)
6.      Los monemas. Tipos de monemas: lexemas y morfemas
7.      Esquema de los tipos de morfemas: indep. (det. y relac.), dep. (flex. y der.) (fotocopia)
8.      Clases de palabras según su forma: simples / compuestas, primitivas / derivadas  / parasintéticas, siglas, acrónimos, acortamientos, abreviaturas (37)

TRABAJO CON TEXTOS: El tema, el resumen, la estructura, palabras clave

1º ESO. TEMARIO PARA EL EXAMEN DE FEBRERO DE 2020

LITERATURA. TEMA 1. LA LITERATURA

  1. ¿Qué es la literatura? (188)
  2. Literatura oral y literatura escrita. (190)
  3. Los mitos (191)
  4. Las leyendas (192)
  5. Los géneros literarios: concepto y géneros literarios: la lírica, la narrativa, el género dramático o teatro, el ensayo (193)
  6. Subgéneros literarios: lírica (canción, elegía, oda), épica o narrativa (epopeya, cantares de gesta, cuento, novela), dramática o teatro (comedia, drama, tragedia, tragicomedia) (194)
  7. El verso: métrica y rima (195)
-          Qué es un verso
-          Nombre de los versos según su medida
-          Versos simples y compuestos. Versos de am y de AM
-          Cómo se miden los versos: licencias métricas (sinalefa, diéresis, sinéresis; reglas de versos agudos, llanos y esdrújulos
-          Tipos de versos: rimados, sueltos, blancos, libres, versículos
-          ¿Qué es la rima?
-          Tipos de rima: asonante / consonante
-          ¿Qué son las estrofas y las secuencias versales?
-          Tipos de estrofas

  1. Las figuras literarias (= recursos literarios) (199)
  
LENGUA. UNIDAD 3. LAS CLASES DE PALABRAS

GRAMÁTICA:
1.      Las clases de palabras o categorías gramaticales (53)
2.      Los determinantes y sus clases (53): artículos y adjetivos determinativos
2.1.  El artículo
2.2.  Determinantes demostrativos
2.3.  Determinantes posesivos
2.4.  Determinantes numerales (y sus tipos)
2.5.  Determinantes indefinidos
2.6.  Determinantes interrogativos y exclamativos
3.      El nombre o sustantivo (74)
3.1.  El género de los sustantivos (74) incluido el género común
3.2.  El número de los sustantivos (75)
3.3.  Clases de sustantivos (77)
4.      El pronombre (94)
4.1.  Clases de pronombres: personales, demostrativos, posesivos, numerales, indefinidos, interrogativos, exclamativos (94)
4.2.  Los pronombres como elementos señaladores (anáforas, catáforas) (98)
5.      El adjetivo. Definición (desde tres puntos de vista) (112 y apuntes)
5.1.  Concordancia del adjetivo (112)
5.2.  Los grados del adjetivo: positivos, comparativo (de superioridad, inferioridad e igualdad), superlativo (absoluto, relativo) (113)
5.3.  Clases de adjetivos calificativos: especificativos, explicativos (114)

TEMA 2 LITERATURA.LA NARRATIVA
  1. Concepto de narración. La narración literaria (206)
  2. Elementos de la narración
2.1. El narrador (206). Tipos de narrador: externo (omnisciente, objetivo), interno (autobiográfico, secundario)
- La descripción: realista / impresionista
2.2. La acción: motivos dinámicos,motivos estáticos (208). Acción principal, acciones secundarias
2.3. Personajes (210): principales (protagonistas, antagonistas) / secundarios; personajes planos / personajes redondos; personajes realistas / personajes fantásticos
- Caracterización de los personajes: caracterización directa / indirecta. Descripción de los personajes: prosopografía, etopeya, retrato (212)
- El diálogo de los personajes: estilo directo / indirecto (213)
2.4. El espacio en la narración (215): único / múltiple, realista / fantástico, rural / urbano, locus amoenus / locus terribilis, abiertos / cerrados, libres / opresivos
2.5. El tiempo en la narración (216): tiempo externo o histórico, tiempo interno o cronológico. Flash-back o retrospección / anticipación
2.6. Estructuras narrativas: lineal, in medias res, circular

3. Escritura de una narración


TRABAJO CON TEXTOS: El tema, el resumen, la estructura, tipos de textos

miércoles, 9 de octubre de 2019

POEMA DE GILGAMESH: RESUMEN



 
(FEDERICO LARA PEINADO: POEMA DE GILGAMESH: UN VIAJE FALLIDO A LA INMORTALIDAD )
 
 
El Gilgamesh de Uruk histórico viviría en torno al 2650 a. C.
Las tablillas del Poema de Gilgamesh aparecieron entre las ruinas de la Biblioteca de Asurbanipal (669-626 a. C.) en la ciudad de Nínive, un gran rey asirio, amante de las letras y las ciencias. Las narraciones sobre Gilgamesh deben situarse en torno a mediados del tercer milenio a. C. Estas primeras narraciones orales se fijarían luego por escrito unas centurias después por parte de los sumerios. Los demás pueblos babilónicos irían ampliándolo, modificándolo, y los asirios darían los retoques finales.  

El Poema destaca ante todo por la extraordinaria emoción humana que su argumento refleja. En artificiosa yuxtaposición de motivos dispersos, los valores y finezas de la amistad, el inquieto espíritu aventurero estimulado por el deseo de gloria, los aspectos pasionales más groseros del ser humano y, como remate de todo ello, la desgarradora angustia inherente a nuestra condición de mortales, van desfilando ante el lector, ofreciéndole un muestrario de las acciones y reacciones genuinamente humanas.



 
Assyrian lion hunt relief

PRIMERA TABLILLA

En la primera tablilla, tras la descripción de la ciudad de Uruk, se nos presenta a Gilgamesh, figurado como un ser divino en dos de sus tercios y humano en el restante. Su actuación como rey dejaba mucho que desear, pues se comportaba en ocasiones como un verdadero déspota, por lo cual sus súbditos se quejan ante Anu, el padre de los dioses. Estos lamentos son recibidos por dicho dios, quien se dirige a la diosa Aruru, la creadora de Gilgamesh, instándola a formar un doble del rey para que le hiciera frente, metiéndole en cintura, y así alejarle de su gobierno tiránico.

Haciéndole caso, Aruru, a partir de la arcilla, que amasa y moldea en la estepa, crea un ser salvaje, Enkidu, igual en fuerza a Gilgamesh, y único capaz de poner coto a las provocaciones del rey de Uruk. Este hombre salvaje, bueno por naturaleza -y estaríamos ante un prototipo del Emile de Rousseau- protegía a los animales de todo tipo de cazadores. Un incidente con uno de los cazadores será el que motive que Gilgamesh tenga noticia de aquel ser extraordinario. A fin de hacerle venir a Uruk para conocerle, a Enkidu se le enviará una hermosa hieródula, Shamkhat, de la cual se prendaría Enkidu. Tal hieródula le habló a Enkidu de Gilgamesh, y también de la existencia de ciudades, de gentes, en suma, de lo que significaba la civilización.

Enkidu, tomando conciencia de su natural humano tras haber convivido con la hieródula, y sintiéndose desplazado del ambiente animalesco en el que hasta entonces había vivido, marcha con ella a conocer a Gilgamesh.

SEGUNDA TABLILLA


Resultado de imagen de gilgameshLa segunda tablilla narra la adaptación de Enkidu a la civilización gracias a Shamkhat; el encuentro de ambos héroes y la subsiguiente lucha entre ambos -¿Enkidu aspiraría, quizá, a sustituir a Gilgamesh como rey?-, lucha descrita con las dimensiones casi de un cataclismo y que al parecer finaliza con la victoria de Enkidu. El feroz combate dará paso a una inquebrantable amistad -con ribetes de homosexualidad-, amistad capaz de superar cualquier contingencia. Incluso Gilgamesh ruega a su madre divina, Ninsun, a que acoja a Enkidu como hijo.
 
 
TERCERA TABLILLA

La tercera tablilla recoge los pesares de Enkidu quien, aun cuando era ya una persona civilizada, añoraba el anterior estado primitivo en el que había sido tan feliz. Sin embargo, Gilgamesh le habla de importantes proyectos, entre ellos, ir a combatir al gigante Humbaba, terrible ser -ya conocido por Enkidu cuando éste andaba errante por la estepa con los animales-, ser que vomitaba fuego y que vigilaba el frondoso Bosque de los Cedros, morada exclusiva de los dioses.
 
CUARTA TABLILLA

La siguiente tablilla, la cuarta, narra la serie de sueños que, previamente a las hazañas realizadas en el fantástico Bosque, tuvo Enkidu, sueños que le fueron interpretados de modo favorable por Gilgamesh. Tras invocar al dios Shamash, pidiéndole protección, ambos amigos se disponen a ir al encuentro del terrible gigante, recubierto siempre de flamígeras capas.
 
QUINTA TABLILLA

La quinta tablilla cuenta las peripecias del viaje y la lucha feroz contra Humbaba, su guardián -lucha descrita de modo dantesco-, a quien da muerte Enkidu. El propio Bosque, personificado y enterado de la desaparición de su guardián, comienza a exhalar lúgubres lamentos al tiempo que la muerte como espesa niebla caía sobre ellos. Los dos amigos comienzan a talar los cedros. Uno de los árboles, el más alto, será destinado por parte de Enkidu para confeccionar una puerta para el templo de Enlil en Nippur. Gilgamesh por su parte, coge la cabeza del decapitado Humbaba.
 
SEXTA TABLILLA

En la tablilla siguiente, la sexta, Gilgamesh procede a bañarse y a vestirse con sus atavíos reales. Esta acción es observada por la diosa Ishtar, la cual queda atraída por la prestancia del rey de Uruk, a quien le propone su amor, señalándole las ventajas que de su unión recibiría Gilgamesh. Sin embargo, éste, sin dejarse impresionar por las seductoras promesas, puesto que conocía la trayectoria amatoria de la diosa del amor, la rehúsa, enumerando la serie de amantes que había tenido con anterioridad -se reseñan un dios, tres animales y dos hombres- a los cuales les había causado males sin cuento, convirtiéndolos en todo lo contrario a lo que habían sido. Encolerizada por esta insolencia y desprecio, Ishtar acude ante Anu, su padre, y le pide venganza. Exige para ello la creación de un Toro Celeste que diera muerte a Gilgamesh y a su amigo Enkidu. Enviado el Toro Celeste a la tierra, la terrible fiera da muerte a centenares de hombres de Uruk. Sin embargo, entre Enkidu y Gilgamesh, despachan a la fiera, dándole muerte. Ishtar, que ha visto este hecho, maldice a Gilgamesh, pero Enkidu, en un alarde más de terrible osadía, lanza incluso una porción de la carne del Toro, ya descuartizado, al rostro de la diosa, al tiempo que la insulta.
 
SÉPTIMA TABLILLA

La séptima tablilla comienza con el terrible sueño que, ya en la misma noche de los hechos, tuvo Enkidu, sueño que mostraba la realidad sacrílega de lo sucedido. Anu, conocedor de aquella acción, había decretado la muerte de ambos héroes, pero dado que Gilgamesh tenía un alto componente de divinidad en su persona -dos tercios-, sólo Enkidu, un simple humano, debía morir. En consecuencia, a Enkidu se le envía una enfermedad que debe sobrellevar penosamente durante doce días, lamentándose de haber conocido a la mujer que lo había llevado junto a Gilgamesh y que le había puesto en contacto con la civilización. La tablilla finaliza con otro sueño de Enkidu, que se encuentra entrando ya en los Infiernos, en la mansión de Irkalla, a donde de había sido llevado por un gran pájaro.
 
OCTAVA TABLILLA

La octava tablilla se dedica al lamento de Gilgamesh, que ha presenciado, impotente, la muerte de su amigo Enkidu. Ante sus cortesanos explica qué había significado para él tal amigo. En su memoria construye una estatua funeraria y ofrece libaciones a los dioses.

Hay que reseñar que la versión hitita no esconde para nada las relaciones homosexuales de Gilgamesh con Enkidu. En la tablilla III hitita, tras la muerte de Enkidu, se dice que Gilgamesh, fuertemente dolorido, anduvo errante y que se dirigió a la montaña, mientras gritaba continuamente: "Cuando se mata a un hombre, la mujer se precipita fuera de la casa". Gilgamesh, en efecto, hacía lo mismo, al tiempo que iba matando distintos tipos de fieras.
 
NOVENA TABLILLA

La novena tablilla, continuación directa de la anterior, prosigue con el lamento de Gilgamesh ante el cadáver de Enkidu, preguntándose qué significado tenía la muerte, experiencia hasta entonces nunca conocida por él. Lleno de temor, y por instinto de conservación, intenta averiguar cómo podría esquivarla y conseguir así la inmortalidad, la Vida eterna, en suma, la Vida de los dioses. Para ello emprende un largo peregrinaje, abandonando su ciudad y trasladándose al mundo de la naturaleza, rechazando así la cultura y la civilización. Yerra por la estepa vestido de pieles, intentando conectar con un antepasado suyo, Utanapishtim, pues sabía -y así se infiere del relato- que vivía en un remotísimo país inaccesible, lugar en donde lo habían situado los dioses, al concederle la Vida eterna, después de salvarle de un devastador Diluvio. Era preciso arrancarle el secreto de cómo había logrado disfrutar de aquel tipo de Vida, sin dejarse amilanar por las penalidades de un largo viaje, en medio de un ambiente totalmente desconocido.
Sus pasos le llevan a la mítica montaña Mashu o Doble Montaña, lugar por donde salía y se ponía el sol. Sus guardianes, los hombres-escorpiones (aqrabu-amelu, también conocidos como girtablilu) le advierten que ningún mortal había atravesado aquellos parajes, pero reconocido divino en sus dos tercios, los misteriosos seres le permiten atravesar la montaña y recorrer el largo y tenebroso subterráneo por el que se escondía el Sol, y cuyo camino final desembocaba en un Paraíso, repleto de árboles con frutos de brillantes piedras preciosas -era el jardín de Shamash- y cuya descripción no conocemos en su totalidad por estar rota la tablilla en este punto.

DÉCIMA TABLILLA


La décima tablilla presenta a Gilgamesh en un punto inconcreto, a orillas de las Aguas de la Muerte, entendidas como un vasto e impenetrable Océano. El héroe se halla junto a la mansión de una camarera divina, de nombre Siduri, la cual recela de Gilgamesh a la vista de cómo iba vestido. Tras contarle Gilgamesh sus peripecias y el motivo de su viaje, así como pedirle información sobre cómo hallar el camino que conducía al País de la Inmortaliadd, la camarera le aconseja que desista de aquel empeño y que aprovechase los días de vida terrena y apurase los placeres que ésta le ofrecía, dejando a un lado sus preocupaciones. He aquí lo que dice el Fragmento Meisnner (Col. III, 1-14) acerca de este asunto.

"Gilgamesh, ¿por qué vagas de un lado para otro? La Vida que persigues no la encontrarás jamás.
Cuando los dioses crearon la Humanidad,
asignaron la muerte para esa Humanidad,
pero ellos retuvieron entre sus manos la Vida.
En cuanto a ti, Gilgamesh, llena tu vientre,
vive alegre día y noche,
que tus vestidos sean inmaculados,
lávate la cabeza, báñate,
atiende al niño que te tome de la mano,
deleita a tu mujer, abrazada contra ti.

¡Tal es el destino de la Humanidad!"





Estamos, pues, ante el famoso carpe diem, cantado muchísimos siglos después por Horacio en una de sus famosas Odas. Sin embargo, ante la insistencia de Gilgamesh, Siduri le indica que se entrevistase con un tal Urshanabi, el barquero de Utanapishtim, la única persona capaz de guiarle a través de las Aguas de la Muerte. Hay que remarcar que este Utanapishtim era una de las pocas personas a la que los dioses le habían concedido la Inmortalidad al salvarle de un pavoroso Diluvio, con el que los Grandes dioses habían castigado tiempo atrás a la Humanidad.
 
UNDÉCIMA TABLILLA

A esta temática, el Diluvio Universal, se dedica la totalidad de la tablilla undécima, así como a una una serie de pruebas a que le somete Utanapishtim a Gilgamesh para demostrarle que no podía alcanzar la Vida Eterna. No obstante, a instancias de la esposa de Utanapishtim -que también se había salvado del Diluvio- el Noé mesopotámico revela a Gilgamesh la existencia de una planta milagrosa, que proporcionaba la eterna juventud -no la inmortalidad- y que se hallaba en el fondo del mar. Gilgamesh, deseoso de hacerse con aquel gran regalo, (la planta era conocida como shibu issakhir amelu, "El anciano se rejuvenece"), logra obtenerla, pero en un rasgo de generosidad en vez de comérsela él sólo, la guarda para hacer partícipe de las virtudes de la misma, tiempo después, a los ancianos de Uruk. Sin embargo, durante el regreso a su ciudad, y mientras hace un alto en el camino para bañarse y refrescarse, una Serpiente (no una cualquiera, sino la serpiente primordial de un mito etiológico, según J. Silva Castillo) se apodera de la planta, dejando su piel tras de sí. Gilgamesh se pone a llorar y ahora es cuando comprende el significado de su realidad: la inmortalidad o la segunda juventud no era para él, no era para ningún humano. Entristecido, prosigue su viaje con Urshanabi y el Poema finaliza cuando Gilgamesh le enseña orgulloso a Urshanabi las murallas de Uruk, su ciudad.
 
DUODÉCIMA TABLILLA

Al Poema le fue añadida por parte de Sin-leqe-unini, una narración sumeria que nada tenía que ver con todo lo anterior, según demostraron Gressmann y S. N. Kramer . Se trata del episodio de Gilgamesh, Enkidu y el Mundo Inferior, episodio aquí totalmente anacrónico, puesto que vuelve a aparecer en escena Enkidu, personaje que ya había muerto con anterioridad. Debe advertirse que no aparece resucitado, sino en forma de fantasma. Gracias a tal visión necromántica Gilgamesh va a conocer algunos aspectos del Más Allá, silencioso mundo que le espera y del cual llegaría -según sabemos por otros textos- a ser Juez.

La adición de tal narración sumeria, sin embargo, tiene sentido, estructuralmente hablando, ya que tal episodio habría venido a sustituir al posible canto final original, menos propio, según apuntó L. Matoush, para clausurar todo el recitado y que habría consistido, lógicamente, en glorificar la virtud y muerte de Gilgamesh.





POEMA DE GILGAMESH: TEXTOS SELECCIONADOS


TABLILLA I


[Quejas del pueblo por el comportamiento de Gilgamesh como un déspota]


(II) Dos tercios de él son dios, [un tercio de él es humano].
La forma de su cuerpo [...] (3-7) (líneas mutiladas o ausentes) (8)
[...] como un buey salvaje altivo [...];
el empuje de sus armas no tiene par.
Mediante el tambor se reúnen [sus] compañeros.
Los nobles de Uruk están som[bríos] en [sus cáma]ras:
«Gilgamesh no deja el hijo a [su] padre;
[día] y [noche] es desenfrenada su arro[gancia].
[¿Es éste Gilga]mesh, [el pastor de la amurallada] Uruk?
¿Es éste [nuestro] pastor, [osado, majestuoso, sabio]?
[Gilgamesh] no deja [la doncella a su madre],
¡la hija del guerrero, [la esposa del noble]!»
Los [dioses escucharon] sus quejas.
Los dioses del cielo del señor de Uruk [ellos... ]:
 
(III)

El cazador abrió [su boca] para hablar, diciendo a [su padre]:
«Padre mío, hay [un] hombre que [ha venido de las colinas],
es el más poder[oso de la tierra]; vigor tiene.
[¡Como la esencia] de Anu, tan tremendo es su vigor!
[Siempre] recorre las colinas,
[siempre] con las bestias [se nutre de hierba].
[Siempre planta] los pies en la aguada.
[¡Tan espantado estoy, que] no oso acercarme a él!
[Cegó] las hoyas que yo había excavado,
[destrozó] mis trampas que yo había [puesto],
las bestias y las criaturas del llano [hizo escapar de mis manos].
[¡No permite que] me dedique a la caza!»
[Su padre abrió la boca para hablar], diciendo al cazador:
«[Hijo mío], en Uruk [vive] Gilgamesh.
[Nadie hay más fuerte] que él.
[¡Como la esencia de Anu, tan tre]mendo es su vigor!
[Ve, pues; hacia Uruk dirige] tu faz,
[refiérele] el poder del hombre.
[Haz que te entregue una ramera].
Lléva(la) [contigo]. (20)
[Prevalecerá sobre él] a causa de [un mayor] poder.
[Cuando abreve los animales en] la aguada,
[se quitará] el ves[tido, mostrando desnuda] su madurez.
[En cuanto la vea] a ella, a ella se acercará.
¡Le rechazarán las bestias [que crecieron] en su estepa!»
 

TABLILLA VIII

[Lamento de Gilgamesh por la muerte de su amigo Enkidu]
 
II) «¡Oídme, oh ancianos, [y prestad oído] a mí!
Por Enkidu, mi [amigo], lloro,
gimiendo amargamente como una plañidera.
El hacha de mi costado, confianza de mi mano,
el puñal de mi cinto, [el escudo] delante de mí,
mi túnica de fiesta, mi más rico tocado,
¡un demonio [perverso] apareció arrebatándomelos!
[¡Oh mi amigo menor], tú cazaste el onagro de las colinas,
la pantera del llano!
¡Enkidu, mi amigo menor, cazaste el onagro de las colinas,
la pantera del llano! (10)
¡Nosotros que [vencimos] todas las cosas,
escalamos los montes],
que prendimos el Toro [y lo matamos],
¡Afligimos a Hubaba, que [vivía en el Bosque de los Cedros]!
¿Cuál es el sueño que se adueñó [de ti]?
¡Ignoras y no [me] oyes!»
Pero no levanta [sus ojos]; tocó su corazón, pero no late.
Entonces veló (a su) amigo como una desposada[... ],
arrebatado cerca de él como un león,
como una leona privada de [sus] cachorros.
 
(20) Va y viene ante [el lecho],
arrancándose (el pelo) y esparciéndo[lo...], (Jer 16:6; 48:37)
¡Desgarrando y diseminando (su) atuendo [como si estuviera] im[puro]!
Al primer arrebol [del alba], Gil[gamesh...].
Entonces Gilgamesh envió un pregón al país:
«Oh forjador [...], batidor de cobre, aurífice, lapidario:
¡Haced a mi amigo [...]!»
[Entonces] formó una estatua para su amigo,
el amigo cuya estatura [...]:
«[...], de lapislázuli es tu pecho, de oro tu cuerpo, [...]».
 

TABLILLA V

[Lamento de Gilgamesh porque asume su irremediable condición de mortal]

Emprendieron el viaje en la barca de Urshunabu.
A las veinte leguas probaron un bocado,
y a las treinta se prepararon para el descanso.
Pero sucedió que, viendo Gilgamesh un limpio pozo de agua fresca,
se retiró hacia él a bañarse,
y durante su aseo, una serpie olfateó la planta y la robó,
alejándose mientras mudaba la piel.
Por esto Gilgamesh se sienta y llora,
y mientras las lágrimas le recorren las mejillas
le dice a Urshunabu, el barquero:
«¿Para quién, Urshunabu, trabajaron mis manos?
¿Por quién se ha derramado la sangre de mi corazón?
Mis esfuerzos no ganaron recompensa alguna
y, sin embargo, ¡gran recompensa ha obtenido por mí el león de la tierra!
Cuando comencé mi viaje, l
a muerte siempre lo impulsó, y su temor me hizo seguir adelante.
¡Sabido era que la vida no había de hacerlo terminar!
Mi peregrinaje estuvo siempre surcado por el llanto y las miserias,
y si éstas me acompañaron en su principio,
¿por qué no iban a acompañarme también en su final?
Al final del sendero siempre se encuentra la nota que reza desconsolada:
Volverás a mí”, y quizá así deba ser.
Abandona la barcaza y retírate”, y así debe ser.»
Veinte leguas más y comieron bocado,
a las treinta se prepararon para el descanso,
y así llegaron a la ciudad de Uruk.
Urshunabu dijo: «He aquí el lugar de donde partiste,
y he aquí tu destino final.
No has de desechar las experiencias de tu viaje,
sino, conviviendo con ellas, regresar a tu morada,
descansar y reflexionar, para seguir mañana el curso de tu vida.»
Gilgamesh, sin bajar del bote,
apuntaló la pértiga y lo hundió en la orilla,
diciendo a Urshunabu:
«¿Seguir el curso de mi vida? ¡Cómo podría ser capaz!
Me fue robado el camino de vuelta a casa,
la muerte sigue presente en todas partes.
Allí donde mire al amanecer, se encontrará la muerte;
allí donde mire al atardecer, se encontrará la muerte;
cada palacio, hogar y templo son ya presas de la muerte.
¿Cómo podrá ser pleno mi corazón en este mundo? ...

TABLILLA X

[Consejo de la tabernera a Golgamesh]

(III) «Gilgamesh, ¿a dónde vagas tú?
La vida que persigues no hallarás.
Cuando los dioses crearon la humanidad,
la muerte para la humanidad apartaron,
reteniendo la vida en las propias manos.
Tú, Gilgamesh, llena tu vientre,
goza de día y de noche. (Ecl 5:18)
Cada día celebra una fiesta regocijada,
¡Día y noche danza tú y juega! (Ecl 8:15) (10)
Procura que tus vestidos sean flamantes,
(Ecl 9:8-9) tu cabeza lava; báñate en agua.
Atiende al pequeño que toma tu mano.
¡Que tu esposa se deleite en tu seno!
¡Pues ésa es la tarea de la [humanidad]!»


(El resto de la columna está fragmentado.)

TEMA 1. LITERATURAS ANTIGUAS


LITERATURA UNIVERSAL

TEMA 1. EL NACIMIENTO DE LA LITERATURA. LAS PRIMERAS CIVILIZACIONES

1. LITERATURA Y CIVILIZACIÓN

  • Literatura y sociedad: necesidad de comunicación y socialización. Vivencias y creencias comunes.
  • Posibilidad de literatura en las pinturas prehistóricas
  • La Historia de la literatura nace con la Historia
  1. Primeras ciudades
  2. Invención de la escritura
  1. Primeras ciudades: núcleos en tierras fértiles junto a grandes ríos (el Éufrates y el Tigris, en Mesopotamia; el Ganges, en la India; el Nilo, en Egipto; el Yang-Tse, en China...) Los excedentes agrarios son el inicio de la civilización: permiten otras profesiones (artesanos, carpinteros, orfebres...) y el intercambio de productos con otros pueblos (el comercio). Así surge también el negocio: los escribas, sacerdotes, juristas... Y la aparición de distintas clases sociales: las clases altas requieren ocio y placer: músicos, poetas... Y además pretenden transmitir ideología y creencias a las clases populares, por eso muchos de los primeros textos literarios son épicos y religiosos.
  2. Invención de la escritura: hacia el 3500 a. C. Necesidad práctica: cuentas, impuestos, registros, leyes, enseñanza de ciencias y creencias...
Primeras manifestaciones de la escritura: Mesopotamia y Egipto.

Sumerios: escritura cuneiforme, a finales del cuarto milenio a. C. Al principio eran pictogramas que luego se fueron simplificando y abstrayendo.

Egipto: escritura jeroglífica, cuya base son los ideogramas.

2. LA LITERATURA MESOPOTÁMICA

  • LOS SUMERIOS: los inventores de la escritura. Este modelo de escritura cuneiforme también fue adoptado por Babilonia y Asiria. Asurbanipal (s. VII a.C.) organizó la primera gran biblioteca conocida en Nínive.
  • Resultado de imagen de gilgameshSe conservan documentos administrativos (leyes, datos económicos y de gobierno...). Destaca entre estos el Código de Hammurabi (tallado hacia el 1700 a.C. sobre una estela de piedra; actualmente en el Louvre), un código civil, no religioso ( a diferencia de otros religiosos). Sostiene la ley del Talión (ojo por ojo, diente por diente).
  • textos de carácter didáctico (proverbiales que muestran modelos de conducta)
  • y textos literarios de carácter religioso (mitos, leyendas de los grandes héroes):
  1. Poema de la creación (Enuma Elish)

Del segundo milenio a.C. Siete tablillas. El personaje central es el dios Marduk, quien creó el mundo y al hombre.

  1. Poema de Gilgamesh

Origen en tercer milenio a.C., pero la versión primera que ha llegado hasta nosotros data del 2000 a.C. Sólo se conserva fragmentariamente. La copia más extensa se conserva en doce tablillas que estaban en la Biblioteca de Asurbanipal.
El poema desarrolla grandes temas: el conflicto entre lo salvaje y la civilización (triunfa la segunda, con el tema de la amistad), el viaje como conocimiento y superación, el sometimiento al destino (el castigo de los dioses) y la condición mortal del ser humano (la búsqueda de la inmortalidad, que acaba en fracaso).

 
 
 
3. LA LITERATURA DEL ANTIGUO EGIPTO

Los primeros textos conservados se pueden fechar hacia el año 2700 a.C. El sistema de escritura, basado en los jeroglíficos, se descifró tras el descubrimiento de la piedra Rosetta en 1799. Esta estela de granito consta de tres zonas, con escritura en jeroglíficos, demótica, y en griego. Al ser el mismo texto, un estudio comparativo permitió el desciframiento por parte de Jean François Champollion en 1822.

Se conservan textos de muy diferente tipo: jurídicos-administrativos, científicos, de índole privada, religiosos, históricos... Predominan los textos de carácter religioso, dada la religiosidad del pueblo egipcio. Los textos literarios los podemos clasificar en los siguientes apartados:

    1. Textos de las pirámides anteriores al 2035 a.C.: inscripciones halladas en el interior de las pirámides: himnos, ritos funerarios, hazañas del fallecido... Destaca una de ellas: El diálogo de un hombre con su Ba (el alma), un debate sobre el suicidio y el valor de la vida (el alma persuade al hombre para que no se suicide). También son interesantes algunas canciones que cantaban los arpistas en los banquetes funerarios.
    2. Textos literarios a partir del 2035 a.C., ya en el Imperio Medio. Que se pueden agrupar en:
      1. Textos de carácter mágico-religioso hallados en los sarcófagos
      2. Himnos a las divinidades y a los faraones
      3. Textos autobiográficos de carácter épico
      4. Textos didácticos, destacando aquellos en los que el faraón da consejos sobre el buen gobierno y el arte de la guerra
      5. Textos satíricos, como La sátira de los oficios, en los que se comparan los duros oficios con el de escriba
      6. Textos narrativos de ficción, destacando:
  • La historia de Sinuhé (también titulado como “Aventuras...” o “Cuento...”), que relata la historia de un oficial de palacio desterrado a Siria.
  • El relato de un náufrago, que narra el encuentro amigable con un monstruo marino (una especie de gran serpiente) en una isla.
  • El relato del campesino elocuente, que cuenta la historia de un hombre dotado de una gran elocuencia que es encarcelado para que los funcionarios puedan servirse de sus discursos.
  • La historia del rey Khufú y los magos, con partes en que se habla de medicina y matemáticas (el más antiguo sobre estas disciplinas).
    1. Imperio Nuevo, con la novedad del uso del papiro. Destacan:
      1. Relatos de las hazañas de los faraones, en especial los de Ramsés II (incluyen su “éxito” en la batalla de Kadesh contra los hititas) y Ramsés III.
      2. Relatos mitológicos, como La disputa de Horus y Seth, himnos como El himno al Sol.
      3. Relatos “humanos” (como el Relato de los dos hermanos, un hermano traicionado por su hermano mayor, con una malvada mujer por medio), canciones, himnos, o textos funerarios (como el importante Libro de los muertos —Peri Em Heru, Libro para salir al día—; se trata de fórmulas o sortilegios para ayudar al difunto en su estancia en la Duat —el inframundo— , a superar el juicio ante Osiris, y así viajar al Aaru (el paraíso).
    2. Época greco-romana, ya en contacto con la culturas griega y romana. Destaca el Relato de las hazañas del rey Petubastis, con contenido mitológico y que inserta fábulas de animales. También introduce una serie de fábulas y de historias sobre animales divinos el libro de Lamentaciones de Iris y Neftis. O Setna y el libro mágico, serie de relatos sobre un libro mágico custodiado por serpientes y escorpiones.