miércoles, 16 de octubre de 2019

LITERATURA CHINA


Poesía china

El Shi Jing o Libro de los cantos es el conjunto poético más antiguo de China, gestado en época de la dinastía Zhou (1045-221 a.C.) y considerado a partir de la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.) como uno de los “Cinco Libros”, o sea, como uno de los cinco textos fundamentales que servían como materia de exámenes imperiales y que constituyen el principal legado de China a la cultura universal.


Anchuroso río Han

En el Sur se dan árboles muy altos.
No se puede descansar a su sombra. 
Las doncellas caminan por la orilla del río Han.
Nadie las podrá lograr.
El río Han es demasiado ancho.
No se le puede atravesar a nado.
Muy largo y caudaloso es el río Chiang (Azul).
Las barquillas no pueden por él navegar.
Peligroso será hacer leña de aquellas altas y entrecruzadas ramas.
Tendré que contentarme con cortar algunos espinos.
Esta doncella va a celebrar sus bodas.
Yo daré pienso a sus caballos.
Demasiado anchuroso es el río Han.
No se le puede atravesar a nado.
Muy largo y caudaloso es el río Chiang (Azul).
Las barquillas no pueden por él navegar. 
Peligroso será hacer leña de aquellas altas y entrecruzadas ramas.
Tendré que contentarme con cortar heno.
Esta doncella va a celebrar sus bodas. 
Yo daré pienso a sus caballos.
Demasiado anchuroso es el río Han.
No se le puede atravesar a nado.
Muy largo y caudaloso es el río Chiang.
Las barquillas no pueden por él navegar. 

Imagen relacionada

Ansiedad de una dama por su marido al ver cuán revuelta anda la corte del último Emperador de la segunda dinastía, el tirano Chou (1154-1122 a.C.).

Al hilo del río Ju, voy cortando ramas.
Aún no he visto a mi señor.
La solicitud me consume como el hambre.
Al hilo del río Ju, voy cortando ramas y retoños.
Ya he visto a mi señor.
No se había ido dejándome sola.
Rojas de bregar llevan sus colas los peces fang.
Como brasero arde la corte imperial.
Aunque arda como brasero,
tengo a mis padres aquí cerca.

Ilustración vectorial de un paisaje chino en el estilo de la pintura China antigua Foto de archivo - 9805808

POEMAS DE LA DINASTÍA T'ANG

Los casi trescientos años (618-907) que duró la dinastía T'ang constituyen el Siglo de Oro de la poesía china. El contenido contemplativo de esta poesía se sugiere por la elipsis del pronombre personal. El sujeto se anula, sobreentendido, mostrando una comunión cósmica, de identidad entre el ser humano y cuanto lo rodea. Todo, en esta poesía, es sujeto y nada lo es, porque el sujeto es omnipresente. El sujeto temático es la unidad dinámica de Cielo-Hombre-Tierra, el viaje espiritual, la sagrada Naturaleza. Vida y muerte, dolor y amor, separación y unión, nos remiten sin cesar a lo inmutable.

El cercado de los ciervos

Monte vacío;
no se ve a ningún hombre.
Sólo se oye
resonar la voz humana.
Sol que se pone
penetra el profundo bosque:
Aún reluce
la luz sobre el musgo verde.

La glorieta de los bambúes. Wang-Wei

Sentado solo, entre los bambúes,
toco la cítara y silbo un buen rato.
Bosque profundo, los hombres me ignoran.
La luna clara se acerca y me alumbra.

Templo de la cima. Li Po

Pernoctando en el Templo de la Cima.
Alzar la mano es acariciar estrellas.
Mas no osemos levantar la voz,
¡No se turben los habitantes del cielo!

Habitación de I-Kung en el templo de Ta-yu. Meng Hao-Jan

Cuando I Kung quiso solo
practicar el Ch'an,
hizo su morada
junto a un bosque vacío.
Fuera del postigo,
un solo pico se alza.
En frente del umbral,
muchos valles profundos.
La luz poniente
trenza andares de lluvia.
Verde del vacío,
la sombra invade el patio.
La mirada capta
la pureza del loto.
Entonces conoce
su corazón sin mancha.


LITERATURAS ANTIGUAS: INDIA


Período védico

La primera fase de la literatura sánscrita toma su nombre de la palabra veda, «ciencia». Básicamente, consiste en una amplia serie de textos religiosos (rezos y fórmulas rituales, himnos, tratados filosóficos, aforismos, etc.). Los más antiguos, agrupados en la recopilación denominada Rig-Veda, se remontan al siglo XV a.C.

Período clásico

Comienza hacia el s. IV a.C. y presenta ya una notable diversidad de géneros:
  • Épica. La epopeya tradicional nos ha legado dos grandes obras, el Mahabharata* y el Ramayana, ambas recogidas por escrito en el s. II. El Ramayana, atribuido en sus orígenes a un tal Valmiki, narra los esfuerzos del rey Rama por rescatar a su esposa, raptada por el rey de los demonios. De gran cuidado formal, incluye leyendas y nociones de filosofía. Siguiendo el modelo del Ramayana, a partir del s. VII surgió una épica artística y culta de tema histórico y legendario.
  • Teatro. Desde el s. II a.C. se desarrolla una rica tradición dramática. Las obras, que alternan verso y prosa, y lengua culta y popular, son de una gran variedad temática. Destacan títulos como Sakuntala de Kalidasa, una bella historia de amor, o el llamado «Romeo y Julieta hindú», Malatimadhava de Bhavabhuti (s. VIII).
  • Poesía lírica. El mejor poeta indio es Kalidasa** (s. IV-V), autor de composiciones como Ritusamhara o Meghaduta. Fundamental figura de las letras hindúes, ya citado como gran dramaturgo y autor también de poemas épicos, fue admirado por los románticos europeos.
  • Narrativa. De las abundantes recopilaciones de cuentos y fábulas indias, la más antigua y famosa es el Panchatantra*** (s. IV-V).
  • Prosa. El tratado erótico Kamasutra (s. V), escrito por Vatsyayana Mallanaga, se incluye además dentro de los textos religiosos de la India. Por otro lado, en las abundantes obras inspiradas en la figura de Buda se basó una biografía árabe, Barlaam y Josafat, que a través del castellano llegó a Occidente.
 Mahabharata

*El "Mahabharata"

El poema épico Mahabharata es la obra más extensa de la literatura universal. Consta de más de doscientos mil versos repartidos en dieciocho cantos. Alrededor de una trama central legendaria sobre las luchas entre los descendientes de dos hermanos, se van intercalando descripciones, largos discursos, historias secundarias (como la de Nala y Damayanti, que narra la historia de amor entre dos hermosos príncipes), y hasta un tratado filosófico y espiritual, el Bhagavadgita. Hoy en día, en ocasión de determinadas fiestas religiosas, siguen haciéndose lecturas públicas del Ramayana. Además, es representado en el Kathakali, una modalidad teatral del sur del país que incluye música, canto y danza, cuyos actores, únicamente hombres, llevan un vestuario y un maquillaje muy rico y colorido.



**La nube mensajera (Meghaduta), de Kalidasa


Nube abrigada de viento, tú que eres libre, lleva noticia de mí a mi esposa,
de quien los irritados dioses me han arrancado. Ve a la ciudad de Alaka, 
donde viven los yakshas; una ciudad de palacios blancos bajo la refulgente luna.

Que las mujeres que encuentres, nube, y alcen cabezas de ondulantes y bellas trenzas, 
te vean corriendo el camino del viento.
De golpe soplará suave una brisa que hará susurrar a las ramas de los árboles.
Mira: los pájaros te rinden vasallaje, nube magnífica; te consideran reina de los aires.

Cuando llegues a Avanti, pósate en esa ciudad
parte del cielo sobre la tierra; soplan allí aires perfumados
llenos de cantos de pájaros que alegran los sentidos
y languidecen a las mujeres cual si anduviesen enamoradas.
En esta ciudad verás bazares espléndidos atestados de joyas:
diamantes enormes rodeados de perlas, esmeraldas del resol del mar 
y miles de pedacitos de coral que han dejado exangüe el mar de preciosa pedrería.
Llegarás a la ciudad de Alaka, a cuyos pies el Ganges
se extiende como tapiz de lapislázuli.
Se halla cubierta de nubes oscuras de las que cae lluvia
como perlas desprendidas de la cabellera de una mujer.
En el palacio de Alaka, las mujeres llevan lotos en las manos
y en sus cabellos flores recién cortadas.
Allí no existen tinieblas porque la luna brilla eterna para siempre.

Los dioses, abrazando los cuerpos de sus mujeres,
se pasean por brillantes terrazas alumbradas de estrellas
y los yakshas se pasean con las hijas de los dioses por jardines aromados.

Allí, nube, verás mi casa: bajo árboles cargados de flores
a la vera de un estanque al que baja una escalinata de piedras preciosas;
está cubierto de lotos de oro y rodeado de flamencos que te esperan como amiga.
Allí verás a mi esposa joven y bella, de mirada triste y pechos prominentes.
La dio al mundo Brahma como modelo de las otras.
La verás como flor abandonada, sola y triste porque su esposo no está con ella. 
Sus ojos rebosan lágrimas, y su rostro, escondido entre cabellos despeinados, 
será como la luna cuando la oscureces con tu masa negruzca.
Entonces, nube, transmítele mi mensaje,
la hallarás en su lecho tendida, llorando, enflaquecida como luna menguante,
suspirando y buscando sueño, imaginando que recibe mis besos.
Al verla derramarás gotas de lágrimas y verás entonces cómo tu presencia 
abre sus ojos a flores de loto semejantes.
Si duerme, nube, acércate a ella y respeta su sueño, no interrumpas su ilusión, 
en la que tal vez cree apoyar su cabeza entre mis brazos.

Pero, en cuanto despierte con la brisa dulce de las gotas de agua, 
déjala oír los susurros que tus palabras serán, y dile:

"Tu esposo no ha muerto: vive en una ermita y piensa en ti todo el tiempo".


*** Panchatantra 

Se trata de una colección de apólogos (cuentos breves, generalmente portadores de una enseñanza moral) que conocemos por versiones tardías. Esta colección de 70 fábulas de animales fue traducida al persa en el siglo VI y de ahí al árabe en el VIII con el título de Calila y Dimna. En el siglo XIII se hicieron traducciones al castellano y al latín y su influencia en la literatura medieval fue grande. los relatos de Calila y Dimna llegan al castellano gracias a Alfonso X El Sabio a mediados del siglo XIII. Se trata de la primera obra narrativa que se publica en esta lengua


Panchatantra, Cuento XIX

Vivían en un lugar dos amigos llamados Dharmabudhi y Papabudhi. Un día pensó Papabudhi: “Soy un tonto que me dejo dominar por la pobreza. Voy a coger a Dharmabudhi y marcharme con él a otro país.” Al otro día dijo a Dharmabudhi:

—¡Amigo!, cuando seas viejo, ¿qué podrás contar de ti? Sin haber visto extrañas tierras, ¿qué historias podrás contar a tus hijos? Pues se ha dicho:

Quien no ha conocido las diversas lenguas,
costumbres y demás cosas de los países extraños
recorriendo la superficie de la tierra,
no ha recogido el fruto de su nacimiento.

Así, pues:
El hombre no adquiere completamente la ciencia, la riqueza ni el arte si no recorre la Tierra admirando un país después de otro.

Gozoso Dharmabudhi al oír estas palabras, con permiso de sus mayores partió en día favorable y en compañía de aquél hacia un país extranjero. Allí, moviéndose Papabudhi, gracias a la capacidad de Dharmabudhi, adquirió una gran fortuna. Entonces, contentos ya los dos con la abundante riqueza que poseían se volvieron a casa muy impacientes. Pues se ha dicho:

Aquellos que han residido en tierra extraña adquiriendo ciencia, riqueza o arte, cuando vuelven a su casa la distancia de una kroza les parece de cien yojanas.

Pero cuando ya estaban cerca del pueblo, dijo Papabudhi a Dharmabudhi:

—Amigo, no conviene que llevemos a casa todo este dinero, porque nos lo pedirán la familia y los parientes. Ocultémosle bajo tierra, aquí en la espesura del bosque, y tomando sólo un poco, entremos en casa; luego, cuanto tengamos necesidad, nos reuniremos aquí los dos y nos lo llevaremos. Pues se ha dicho:

Nunca el sabio enseñará su riqueza por pequeña que esta sea; pues a la vista de ella tiembla el corazón, aunque sea el de un asceta.

Así, pues:
Como los peces devoran su alimento en el agua, las bestias en la tierra y los pájaros en el aire, así el rico es saqueado en todas partes.

Al oír esto Dharmabudhi, dijo:

—Está bien, amigo, hagámoslo.

Hecho así, se fueron ambos hacia su casa, donde se acomodaron con toda felicidad. Pero otro día, de noche volvió Papabudhi al bosque, cogió todo el dinero, llenó el hoyo y se fue a casa. Luego, a pocos días, fue a verle Dharmabudhi, y le dijo:

—¡Amigo!, como tengo tan numerosa familia, estamos ya sin dinero; vamos, pues, y saquemos de aquel sitio un poco de dinero.
—Amigo- contestó aquél—, hagámoslo así.

Mas cuando llegados al sitio cavaron en él, vieron ambos vacío el depósito. Dándose entonces Papabudhi un golpe en la cabeza, dijo:

—¡Ah, Dharmabudhi!; tú te has llevado el dinero y nadie más; y señal de ello es que has cubierto de nuevo el hoyo. Dame, pues, la mitad-, si no, te denuncio a la justicia.
—¡Ah, criminal! —dijo aquél—; no digas eso, que yo sin ninguna duda soy de conciencia recta, y nunca cometo un acto de ladrón. Y se ha dicho:

Aquel que mira a la mujer de otro como a su madre, las riquezas ajenas como terrones del suelo y a todas las criaturas como a sí mismo, es verdadero sabio.

Disputando los dos llegaron a casa del ministro de la justicia y le enteraron del hecho, acusándose mutuamente. Y como los encargados de la administración de justicia dispusieron que se celebrara un juicio de Dios, cuando se les obligaba a él, dijo entonces
Papabudhi:

—¡Ah!, aquí no se ha cumplido con el procedimiento, pues se ha dicho:

Cuando surge una disputa, lo primero que procede es la prueba documental; a falta de esta, los testigos, y sólo cuando tampoco los haya, aconsejan los prudentes el juicio de Dios.

Y en este pleito son mis testigos las divinidades del bosque. Que se les pregunte, pues; ellas dirán quién de nosotros dos es el justo o el ladrón. Entonces dijeron todos:

—Verdad es lo que acabas de decir. Porque se ha dicho:

Cuando en un pleito se presenta un testigo aunque este sea un hombre de la última clase, no procede el juicio de Dios. ¡Cuanto menos si son testigos las divinidades!

Y nosotros tenemos gran curiosidad por ver el fin de este pleito; así que mañana por la mañana habéis de venir con nosotros allí al sitio del bosque. En seguida se fue Papabudhi a casa y dijo a su padre:

—Padre, esta gran cantidad de dinero se la he robado yo a Dharmabudhi, y con una sola palabra tuya quedará en disposición de que la disfrutemos como un maduro fruto. De otro modo desaparecerá junto con mi vida.
—Hijo mío —contestó aquél; di pronto lo que se ha de decir, para que asegure yo esta fortuna.
—Padre —dijo Papabudhi—; hay en esta región un gran Zami en cuyo tronco hay un gran hueco. Te vas y te metes en él enseguida; y mañana por la mañana, cuando yo pronuncie el juramento, di entonces: Dharmabudhi es el ladrón.

Así se hizo; al día siguiente por la mañana tomó un baño Papabudhi, y siguiendo a Dharmabudhi en compañía de los jueces, al llegar junto al Zami, dijo con voz penetrante:

El Sol y la Luna, el Viento y el Fuego, el Cielo, la Tierra, el Agua, el Corazón y Yama, el Día y la Noche y los dos Crepúsculos, y sobre todo Dharma, conocen la conducta del hombre.

—Decid, pues, divinidades del bosque, cuál de nosotros dos es el ladrón.

El padre de Papabudhi, que estaba en el hueco del Zamí, dijo: «Dharmabudhi es el ladrón.» Admirados y con los ojos abiertos quedaron todos los jueces al oír esto; y mientras buscaban mirando en el Código la pena que debían imponer a Dharmabudhi, proporcionada a la suma que había robado, recogió éste buen montón de combustible y cercando con él el tronco del Zami, le prendió fuego. Y encendido el tronco del Zami, salió de él el padre de Papabudhi dando gritos de dolor, con el cuerpo medio quemado y los ojos espantados. Preguntado entonces por todos ellos, contóles todo lo hecho por Papabudhi. En seguida los jueces hicieron colgar a Papabudhi de una rama del Zamí, y dando la enhorabuena de Dharmabudhi, dijeron:

—¡Ah!, bien se ha dicho:

El sabio debe pensar no sólo en el medio,
sino también en el remedio.

Ilustración del «Mahabharata», batalla de Jarasandha

viernes, 11 de octubre de 2019

1º BACHILLERATO. LECTURAS

LECTURA COMÚN 1ª EVALUACIÓN:

Lazarillo de Tormes, Anónimo Edic. recomendada: Vicens Vives

LECTURAS 1º DE BACHILLERATO: OPTATIVAS

-          La perla, John Steinbeck, Ed. Vicens Vives.
-          Crimen y castigo, Dostoievski, Col. Tus Libros, Anaya.
-          Sidharta, Hermann Hesse, ediciones de bolsillo
-          Cuentos, Julio Cortázar, ediciones de bolsillo
-          El nombre de la rosa, Umberto Eco, Lumen
-          Como agua para chocolate, Laura Esquivel, edic. de bolsillo
-          Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Márquez, edic. de bolsillo
-          Tres sombreros de copa, Miguel Mihura, Vicens Vives
-          1984, George Orwell, edic. de bolsillo
-          Rebelión en la granja, George Orwell, edic. de bolsillo
-          La tesis de NancyRamón J. Sender, Edic. Novelas y Cuentos
-          La sombra del viento, Carlos Ruiz-Zafón, Planeta
-          La noche del oráculo, Paul Auster, edic. de bolsillo
-          Las bicicletas son para el verano, Fernando Fernán Gómez, Austral
-          Diario de Ana Frank, edic. de bolsillo
-          El túnel, Ernesto Sábato, Cátedra
-          Ética para Amador, Fernando Savater, edic. de bolsillo
-          Ébano, Ryszard Kapuscinski, edic. de bolsillo
-          La catedral del Mar, Ildefonso Falcones De Sierra, Planeta
-          Si esto es un hombre, Primo Levi, edic. de bolsillo
-          Un viejo que leía novelas de amor, Luis Sepúlveda, Tusquets
-          Cuentos hispanoamericanos del siglo XX, VVAA, Anaya
-          Relatos de ciencia ficción, VVAA., Vicens Vives.
-          El  gato negro y otros cuentos de horror, Allan Poe, Vicens Vives.
-          El síncope blanco y otros cuentos de locura y terror,  Horacio Quiroga, Valdemar
-          Réquiem por un campesino español, Ramón J. Sender, Destino
-          Poesía española para jóvenes (selección de Ana Pelegrín)
-          El escarabajo de oro. Los crímenes de la calle Morgue, Allan Poe, Vicens Vives.
-          Relatos fantásticos, VV.AA., Vicens Vives.
-          El conde de Montecristo, Alejandro Dumas, DeBolsillo edic.
-          El fantasma de Canterville y otros cuentos, Oscar Wilde, Vicens Vives.
-          El corsario negro, Emilio Salgari, Anaya.
-          Cuentos y leyendas de la mitología griega, Claude Pouzadoux, Espasa.
-          Cuentos y leyendas de la época de las pirámides, Christian Jacq, Espasa.
-          Historias fantásticas, Adolfo Bioy Casares, Alianza Editorial.
-          Capitanes intrépidos, Rudyard Kipling, Espasa.
-          Cuentos y leyendas de la Europa medieval, Gilles Massardier, Espasa.
-          Antología del relato policial, VV.AA., Vicens Vives.
-          La cena secreta, Javier Sierra, edic. de bolsillo
-          El viaje de Teo, Catherine Clement, edic. de bolsillo
-          El curioso incidente del perro a medianoche, Mark Haddon, Salamandra
-          La señorita de Trevélez, Carlos Arniches, Bruño.
-          Hamlet, Shakespeare, Selecciones Austral
-          Mi familia y otros animales, Gerald Durrell, Alianza Editorial.
-          Historia del rey Arturo y sus caballeros, Howard Pyle, Anaya.
-          Zalacaín el aventurero, Pío Baroja, Vicens-Vives.
-          Frankestein, Mary Shelley, edic. de bolsillo
-          Marianela, Benito Pérez Galdós, Cátedra
-          El perfume, Patrick Süskind, edic. de bolsillo

4º ESO TEMARIO CURSO 19-20


4º ESO. TEMARIO 1ª EVALUACIÓN. CURSO 19-20

TEMA 1. EL LENGUAJE. PLANOS DE ESTUDIO EN EL SISTEMA DE LA LENGUA
  1. Lenguaje, lengua, habla
  2. La lengua como sistema. 
  3. Tabla de los distintos planos o niveles en el estudio del sistema de la lengua
TEMA 2. LA LENGUA ESPAÑOLA Y SUS VARIEDADES
  1. Situación del español en el mundo (9)
  2. El español en Europa y EE. UU. (10)
  3. Situación lingüística de España en la actualidad (11)
  4. Zonas dialectales del español (11, ap.)
  5. La fragmentación del latín en la Edad Media. Formación de los dialectos históricos y las lenguas peninsulares
  6. Variedades de la lengua:
    1. Variedades diacrónicas
    2. Variedades diatópicas (dialectos, hablas) (11)
    3. Variedades diastráticas (niveles) (12)
    4. Variedades diafásicas (registros) (13)
TEMA 1 LITERATURA: REPASO DE LA LITERATURA ESPAÑOLA HASTA EL SIGLO XVIII
  1. La literatura medieval
  2. La literatura del siglo XV
  3. La literarura del siglo de Oro
    a) s. XVI – Renacimiento
    b) s. XVII – Barroco
TEMA 3. LOS SINTAGMAS. EL ENUNCIADO. EL ENUNCIADO ORACIONAL (LA ORACIÓN GRAMATICAL)

  1. El sintagma: concepto (16, ap.)
  2. Tipos de sintagmas (16, ap.)
  3. El enunciado: concepto; enunciado oracional - enunciado no oracional; características del enunciado (19, ap)
  4. Diferencia entre enunciado y texto (20)
  5. Tipos de enunciados según su modalidad (intención) (21)
  6. La oración: concepto, estructura.
  7. El SN-Suj y el SV-Pred: la concordancia (23-24)

4º ESO. CURSO 19-20. TEMARIO PARA EXAMEN DE SEGUNDA EVALUACIÓN.

TEMA 2 DE LITERATURA: SIGLO XVIII. LA LITERATURA ILUSTRADA. EL NEOCLASICISMO

Introducción. Siglo XVIII: el Siglo de las Luces: la ilustración. La Ilustración frente al Barroco (186 y ap.). Panorama general: tablas de la literatura del s. XVIII (fotoc.)
  1. El Neoclasicismo (187)
  2. Los géneros de la Ilustración
    1. El ensayo: Feijoo, Jovellanos, José Cadalso (188)
    2. La poesía neoclásica: la poesía anacreónticas, la poesía didáctica (las fábulas) (191)
    3. El teatro neoclásico: principales diferencias entre el teatro barroco y el neoclásico. Leandro Fernández de Moratín (191)
  3. Prerromanticismo (193)
TEMA 3 DE LITERATURA: SIGLO XIX: EL ROMANTICISMO
Introducción: el romanticismo (194). Romanticismo frente a neoclasicismo. El prerromanticismo. Sturm und Drang
  1. Características y evolución de la poesía romántica y posromántica (195). Cronología del movimiento romántico en España. Etapas: romanticismo exaltado, romanticismo intimista
    1. Espronceda (196)
    2. Bécquer (198)
    3. Rosalía de Castro (202)
  2. La prosa romántica: la novela histórica (203). La prosa costumbrista: los artículos de costumbres de Mariano José de Larra (204)
  3. El teatro romántico. Características. Principales autores y obras. Don Juan Tenorio de José Zorrilla
TEMA 4. LAS FUNCIONES SINTÁCTICAS EN LA ORACIÓN
Introducción: Funciones sintácticas [Fotocopia con los tipos de sintagmas, indicaciones para el análisis de la oración simple y funciones sintácticas]
  1. Estructura de la oración. Concordancia en nº y persona.
SN-Suj + SV-P [PN o PV]
El sujeto de la oración (37)
  1. El predicado (40). Clases de predicado: estructura del PV y del PN (42)
Los complementos del V (44): CD, CI, CC, CRég, CPvo, CAg, At
  1. El complemento oracional (CO) (70), elementos de modalidad oracional (EMO), conectores textuales (71), el vocativo (Voc) (71)
  2. Clasificación de las oraciones simples (73)
4.1. Clases de oraciones según su estructura
A. Personales
B. Impersonales: unipersonales – gramaticalizadas – reflejas – eventuales
4.2. Según la naturaleza del predicado:
  1. Oraciones atributivas / predicativas
  2. Oraciones activas / pasivas (pasivas propias, pasivas reflejas)
  • Clases de oraciones activas:
    • Transitivas / intransitivas
    • Reflexivas / Recíprocas
  1. Análisis morfosintáctico de oraciones simples (74)